En junio de este año, el Servicio Nacional para la Prevención y Rehabilitación del Consumo de Drogas y Alcohol (SENDA) dio a conocer los resultados de la segunda encuesta sobre los efectos del Covid-19 en el consumo de alcohol y otras drogas en Chile.
Según el estudio, en el que participaron más de 38 mil personas, un 22,2% de los encuestados admite que ha bebido más alcohol por la pandemia, mientras que un 33,9% tomó la misma cantidad que antes de la pandemia.
En cuanto a la marihuana, un 22,2% declara haber consumido menos desde el inicio del COVID-19, mientras que un 33,4% dice haber usado más y un 39,9% indica haber consumido la misma cantidad. En relación al estudio anterior, se observa un aumento de 3,8 puntos porcentuales en la declaración de igual uso, pasando de 36,1% a 39,9%.
Asimismo, en esta encuesta, se profundizó sobre la relación entre el consumo de alcohol y otras drogas y las personas que declaran tener violencia en la pareja, dando cuenta que el 17,0% dice que ésta le ha gritado, insultado o humillado, el 11,1% afirma, que su pareja ha controlado la mayor parte de su vida, y el 3,6% declara que ésta no le ha permitido tomar decisiones respecto a los gastos de la casa.
Claudio Acevedo, académico de la escuela de Terapia Ocupacional de la Universidad Andrés Bello, aseguró en el diario El Mercurio que “no ha existido un aumento importante (del consumo de alcohol y de drogas en pandemia), más bien se ha visto la complejización de algunos cuadros que ya estaban presentes. El que no exista un aumento está relacionado con el hecho de que en Chile el consumo de alcohol y de algunas drogas es más bien recreativo social y ambos contextos en la actualidad están restringidos”.